La delicadeza al tomar el arco,
la vibración de las cuerdas al deslizarlo sobre ellas, el hilo rojo que siempre
nos ha unido, todo me hace tuya.
Me concentro en la posición de
las manos, el sonido, la fuerza sobre las cuerdas, la presión de los dedos. Y
mi pensamiento vuela.
Se desplaza en el tiempo en
cascadas de notas, torrente de música, refugio de pensamientos. No es trampa
sino canal de mis miedos. Amor a primera vista, caricias virginales, cuidado de
quien toca algo nuevo y teme romperlo.
Deshaciendo el lazo de un regalo,
poco a poco voy sintiendo tu cuerpo. La caja de sonidos se funde en mi pecho. Y
se rompe el cristal que tenía por dentro.
Abril 2014.
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