por no soltarte,
por olvidarte y recordarte.
Perdóname,
por ser feliz y llorar,
por ser el muro y no dejar pasar.
Perdóname,
por ser víctima y culpable,
por ser mi libertad y tu cárcel.
Perdóname,
porque quise ser alguien,
y fui la soledad y al final nadie.
Disculpa,
quizás fui demasiado yo y demasiado fuimos,
quizás te hice daño sin quererlo,
quizás por eso lo rompimos.
abril 2014.

No hay comentarios:
Publicar un comentario